jueves, 13 de junio de 2013

El rechazo a los toros en Veracruz tiene antecedentes históricos


VERACRUZ |  27 DE FEBRERO DE 2013
Alrededor de 1625 la actual Plaza de la Constitución o Zócalo de Veracruz la usaban como plaza de toros durante la estadía de las flotas, además, en sus calles se realiazaba una especie de lo que en la actualidad se conoce como “pamplonada”. Esto no era del agrado de todos, especialmente de los que vivían y trabajaban alrededor de la plaza. Es interesante por describir una de las costumbres aún muy arraigadas en determinadas poblaciones del estado, sobre todo Xico y Tlacotalpan que son las más conocidas y comerciales. Así describe esta costumbre y sus problemas el doctor Juan de Villabona en carta dirigida al Rey el 8 de julio de 1625:

Los toros que continuamente se lidian en la plaza de la Veracruz y los inconvenientes que de ello resultan para que se prohíba y remedie.
Visto.
Conviene sumamente que V. M. mande quitar el injusto abuso que han introducido los generales y gente de flota de lidiar toros todos los días en la plaza pública de esta ciudad a donde es el concurso del comercio y viven los mercaderes y tratantes y oficiales de todos oficios causando el perjuicio que se deja considerar al buen gobierno de la república y no menor al despacho de los negocios de justicia por la inquietud y ruido que causa en el juzgado que está en la plaza y aunque esto se ha moderado con mi asistencia representándoles al General estos inconvenientes no ha bastado para que cesen, obligando algunas veces a que la gente de tropel se entre a guarecer estando habiendo audiencia cerrando y abriendo las puertas.
Como el ayudante Alonso de Vides dio de palos públicamente y en la plaza a Miguel de Vega persona que administra las carnicerías, español, casado y de obligaciones por no haber dado toros para que se lidiasen y de otros daños que de esto se siguen.
Visto
De este principio que es origen de muchos males resulto por no dar toros a los soldados, Miguel de Vega persona que administra las carnicerías, español, casado y de obligaciones le diese de palos con la bengala un ayudante llamado Alonso de Vides en la plaza pública de esta ciudad y al cabo se tuvo por mejor consejo que el apaleado gustase ser su amigo y yo le solicite a instancia del General porque se pensó que aún no quedaba contento el ayudante y con estas obras y malas palabras y violencia entran en las carnicerías y sacan el mejor ganado y lo dejan algunas veces muerto en las calles y otras tan herido y cansado que es lo mismo para que después se pese y lo coma la república como es forzoso y estos delitos dicen los soldados que es costumbre, y si matan es costumbre, y si hieren es costumbre, y si quitan las mujeres, honras y haciendas es costumbre y se salen con todo y saldrán hasta que V.M. apiadado con su real clemencia y escuchando los clamores y lágrimas de estos vasallos cautivos lo mande remediar y castigar libertándoles del poder de estos gitanos.

Este texto forma parte de una extensa carta donde el doctor Juan de Villabona, oidor de la Audiencia de México y que provisionalmente ocupaba el puesto del corregidor de Veracruz, expone todos los problemas que había tenido con el General de la flota, Gabriel de Chaves. En estos párrafos describe someramente esta costumbre, enfocándose más en los problemas que ocasiona y sobre todo pidiéndole las prohibiera.
Es de destacar el abuso de poder que cometían los de las flotas tanto con las personas como con los animales. El texto deja entrever la manera en que los toros eran llevados desde las carnicerías hasta la plaza. El recorrido por las calles de la ciudad debía ser semejante a las “pamplonadas” de Xico o Tlacotalpan, por mencionar dos de las fiestas tradicionales del estado de Veracruz, en donde una turba de personas corretean y torturan al animal provocando su cansancio o incluso su muerte.

Las últimas líneas del texto tienen tanta actualidad, que casi se podría asegurar, que lo firmarían con los ojos cerrados las personas y grupos protectores de animales. Esta carta fue “vista” por la autoridades españolas hasta el 20 de julio de 1626. Aún no se ha encontrado el documento con la respuesta, si que la hubo. Sobre la prohibición de las corridas de toros en la Nueva Veracruz se conoce por Joseph Veytia Linage que el Rey emitio una cédula el 2 de septiembre de 1621, en donde ordenaba “q. mientras la Flota estuviere en la Veracruz no se corriessen toros en aquella ciudad.  (2)
Aqui surge la duda, si ya estaban prohibidas las corridas ¿Por qué la desconocia el doctor Juan de Villabona, siendo oidor de la Audiencia o las otras autoridades de la ciudad?  o ¿Acaso la fecha dada por Veytia es erronea y en realidad se prohibieron después de 1625? Las respuestas,  por el momento no se conocen.
Fuente documental:
(1) “CARTAS DE AUDIENCIA” Archivo General de Indias, MEXICO,74,R.6,N.92, 1625-06-30, Veracruz.
(2) Veitía Linage, Joseph de,  Norte de la contratación de las Indias occidentales, Comisión argentina de fomento interamericano, 1945, p. 442.
Fuente: Veracruz Antiguo 

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